Qué privilegio es estar sentado en
esta mesa, hablando de nuestros privilegios. La espuma de la cerveza rebalsando
por encima de una jarra fría. Vos hablando de un videojuego que recién has
comprado; vos explicando la diferencia entre el todes y el todos; vos
señalando las contradicciones en los fallos de los juristas; vos arguyendo
sobre lo cotidiano en los cuentos de Raymond Carver; vos contando sobre los
monumentos que viste en tu visita a Praga. Y del otro costado, las caras
pálidas y cadavéricas de los inmundos. Los tiesos mendrugos dispuestos sobre la
mesa para ser masticados. Las costillas de una niña como cordilleras alzándose
debajo de un vestido azul.
Qué privilegio es estar sentado en
esta mesa, escribiendo de nuestros privilegios. El café humea y son las dos de
la tarde. Vos escribiendo sobre el Ur-fascismo de Umberto Eco; vos enviando un
email con rigor académico; vos terminando un ensayo sobre la metafísica del
sexo; vos impugnando a tus subordinados sobre el trabajo de ayer; vos
subiéndote a tu carro para ir a hacer las compras al supermercado. Y del otro
costado, como el Sísifo y su piedra, una mujer empuja un carretón por una
pendiente larga. El niño se quita el uniforme para ir a arreglar con su papá
los solenoides averiados de los carros. Los trabajadores de los bancos saliendo
de su jornada con los ojos hinchados.
Qué privilegio es estar sentado en
esta mesa, guardando una libreta, la taza del café y leyendo, otra vez, el
poema de Jorge Debravo que originó todo esto: «Si estira uno
los ojos en medio de la noche, / ve rostros desolados, manos encallecidas, / (…)
gentes pobres aullando de abandono, / injusticias rugiendo como grandes
panteras…/ Y ve también lujosas residencias,/ y hombres millonarios durmiendo
francamente, / mujeres millonarias barajando los naipes, / sacerdotes contando
monedas egoístas, / políticos sudando discursos de alegría, / comerciantes
soñando con chequeras, etcétera, / como si todo fuera de miel sobre la tierra».
¿Abandonaremos el privilegio de ver
a las estrellas danzando en el cielo? ¿De dormirse sabiendo que estaremos
vivos en la mañana?
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